Hoy quiero hablarles un poco sobre el dolor…

Hay que reconocer de corazón que tenemos heridas y muchas, muchas veces reaccionamos desde ahí, desde las heridas que aún están abiertas.
 
Eliminar el dolor de nuestra vida es un arte.
 
El Arte de reconocer que el dolor es parte de esta experiencia terrenal y que está ahí y lo vamos a sanar con cuidados y amor.
 
Recuerdo cuando me raspaba las rodillas y mi mi mamá me decía: Primero agua y jabón, luego mertiolate  y mucha paciencia y así es …
 
Necesitamos mirar la herida, limpiarla, desinfectarla y esperar a que poco a poco se repare. Puede ser que luego de que la costra caiga quede la marca por un tiempo, incluso dependiendo del tamaño de la herida,esa marca a veces no se quita del todo.
 
En la vida hay marcas que no se quitan del todo pero las puedes ver de otra manera cuando comprendes tu grandeza.
 
Somo grandes cuando nos atrevemos a ver la vida desde otro ángulo; así sintamos el dolor, ya no es igual pues ahora estamos en un lugar de compresión.
 
Estamos en esta tierra para madurar nuestras heridas, comprenderlas y aprender a vivir con las huellas sin que nos duela.
 
La vida es bella, inmensamente bella para dedicar nuestro tiempo y energía a cosas que no nos suman.
 
Les deseo amor y mucha sanación.
Cumple tus sueños… La vida es un soplo y cuando te das cuenta ha pasado.
 
Los quiero,
 
MC